Nuevo Plan Nacional de Desarrollo y su papel en el sector rural

Luego de que el Gobierno nacional anunciara las bases del “Pacto por Colombia” y la participación de las regiones en su construcción, se generan retos frente a otros procesos adelantados y se solicitan más medidas normativas para la transformación que espera el sector rural.

El Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022, llamado por el presidente Iván Duque como “El Pacto por Colombia”, dio a conocer sus bases estratégicas: legalidad, emprendimiento y productividad, desarrollo sostenible y ciencia, tecnología e innovación. Actualmente busca la participación de todas las regiones del país para trazar en su construcción final las estrategias según las necesidades de cada región. Estos diálogos departamentales para construir las propuestas entre los ciudadanos se extenderán hasta enero del próximo año.

Sin embargo, hay incertidumbre entre los campesinos y las comunidades étnicas que han participado en la construcción de los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial –PDET–, ya que aún no se tiene claridad sobre cómo el Plan Nacional de Desarrollo incluirá sus visiones.

Para responder esta pregunta, el tercer informe de verificación de la implementación del Acuerdo Final de Paz del Centro de Investigación y Educación Popular (CINEP) y el Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (CERAC) resalta como hecho positivo la aprobación del Documento CONPES 3932 de 2018, texto de política pública que identifica las metas, costos y fuentes de financiamiento de las medidas básicas para la implementación del punto 1 del Acuerdo de Paz, y la obligación de incorporar los –PDET– en los siguientes cuatro Planes Nacionales de Desarrollo, además de recomendar al Gobierno mantener el proceso de planificación de los Planes de Acción para la Transformación Regional –PATR– y garantizar su conclusión.

Para cumplir con este proceso de inclusión de los –PDET– en los Planes de Desarrollo, el documento establece que la Agencia de Renovación del Territorio –ART–, debe entregar al Departamento Nacional de Planeación-DNP, los insumos necesarios y las prioridades de los 16 –PATR– para que queden comprendidas en los Planes de Desarrollo Cuatrienales. En 17 meses de trabajo se han firmado 9 planes, por lo cual la –ART– espera culminar estos procesos en diciembre de 2018. Campesinos y comunidades étnicas tienen puestas grandes expectativas en estos planes a 10 años y esperan la voluntad del Gobierno para su pronta implementación.

También es importante resaltar que aparte de la importancia de la adhesión de los –PDET–, el informe indica que se siguen necesitando amplias medidas normativas como el Sistema de Catastro Multipropósito, de Adecuación de Tierras, y la creación de la Jurisdicción Agraria para promover mecanismos de protección de los derechos de propiedad, planificación del territorio y de resolución de conflictos en las zonas rurales del país. El documento también resalta que su dilación ha retrasado los planes para la Reforma Rural Integral –RRI–, una apuesta nacional al cierre de brechas entre territorios rurales y urbanos, proporcionando infraestructura, desarrollo económico y social en los territorios.

En otros componentes se mencionan temas relevantes para las áreas rurales como el emprendimiento y la productividad para la transformación del campo; equidad abordando temas de inclusión y grupos poblacionales, conectividad, inversión regional y fortalecimiento institucional, agua potable y transformación de recursos naturales. El plan también tiene en cuenta los objetivos de Desarrollo Sostenible –ODS–, iniciativa de Naciones Unidas, con la cual los líderes se comprometen en proteger el planeta y garantizar que todas las personas gocen de paz y prosperidad.

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