Jueces de restitución y la CEV: La complementariedad de las verdades

Foto: Fundación Chasquis

La búsqueda de la verdad sobre lo ocurrido con la tierra en el marco del conflicto armado en Colombia es una tarea titánica que centra los esfuerzos de distintos organismos y funcionarios del país. Llegar a dicha verdad acerca del despojo, el desplazamiento y el abandono forzado es fundamental para el proceso de restitución. Y es, al mismo tiempo, una oportunidad enorme para la edificación de paz. 

Dos de los engranajes indispensables para llevar a cabo esta misión en el país son, por una parte la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición (CEV), y por otra, los jueces y magistrados de restitución de tierras.

Por ello, la iniciativa ‘Transformemos Territorios Construyendo Paz’ organizó un encuentro entre miembros de la CEV y un grupo representativo de jueces de restitución, con el objetivo de compartir conocimientos y tender lazos que fortalezcan las capacidades de ambas instituciones en su búsqueda de la construcción de la verdad.

Este desafío puede ser abordado por la tesis de la complementariedad, expuesta durante el encuentro por Rodrigo Uprimny(1).

“Después de un período de atrocidades masivas, uno no le puede apostar exclusivamente a la verdad judicial o a la verdad extrajudicial. Eso es un error. Uno le debe apostar a la complementariedad de las dos”, sostuvo el experto en Derecho Constitucional.

Pero antes de explicar el porqué de la importancia de esta tesis, es pertinente hacer una distinción entre tres tipos de verdades para este tipo de contextos:

La primera es la judicial, que se extrae de las sentencias emitidas por los jueces y magistrados; la segunda es la verdad extrajudicial institucionalizada, que es la que produce por ejemplo una comisión como la CEV; y la tercera es la verdad extrajudicial no institucionalizada, la cual surge de las ciencias sociales y las manifestaciones culturales, es decir, de los historiadores, escritores, artistas, etcétera.

En el caso de los conflictos sobre la tierra, las dos primeras parecieran ir de la mano. Como nos manifestó el comisionado Alejandro Valencia, “en la medida en que se puedan dar explicaciones que puedan llegar a cierta profundidad y a cierta integralidad, a saber por qué se presentaron ciertos fenómenos vinculados con la tierra, quiénes resultaron beneficiados, quiénes son los responsables de determinados hechos, pues creo que podemos apuntar a que esas respuestas den soluciones más integrales a esta problemática”.

Pero para que exista complementariedad entre el trabajo que realizan los integrantes de la rama judicial y la CEV, es imprescindible entender que tanto en la verdad judicial como la extrajudicial institucionalizada poseen ventajas y desventajas. “Donde la verdad judicial es débil, la verdad extrajudicial es fuerte. Donde la verdad de las comisiones es débil, la verdad judicial es fuerte. Y por eso la complementariedad es la mejor forma de enfrentar esos desafíos”, aseguró Uprimny durante la disertación.

La verdad judicial tiene como desventaja, por ejemplo, el hecho de ser fragmentaria, es decir, no tiene como labor hacer historia sino resolver casos puntuales. Por lo tanto, no ofrecen un relato de conjunto. Ocurre lo contrario con los resultados de una comisión de la verdad.

O, en el caso opuesto, una desventaja de la verdad extrajudicial es que es susceptible de ser discutible. Dado que el 99 por ciento de la información de las comisiones de la verdad suele provenir de las víctimas, queda una puerta abierta para quienes afirman que dicha verdad es solamente la visión de un sector de la sociedad. Por el contrario, la verdad judicial es el producto de una discusión judicial y una evaluación de pruebas bajo estándares regulados que conducen a una sentencia. Y esto último, en gran medida, blinda a la verdad de ser discutida.

De hecho, estas fortalezas y debilidades, entre otras que existen, funcionan como un espejo. Es decir, justo en donde la verdad judicial es fuerte, la extrajudicial es frágil, y viceversa.

De ahí que precisamente, a manera de gran conclusión del encuentro, tanto los comisionados presentes como los jueces y magistrados de restitución hayan manifestado la relevancia de unir esfuerzos y compartir información con el objetivo común de robustecer la búsqueda de la verdad sobre el conflicto armado colombiano.

A fin de cuentas, es muy probable que la articulación entre la verdad judicial y la verdad extrajudicial sea lo que nos ofrezca los elementos necesarios para una mejor comprensión sobre todo lo ocurrido con la tierra en el marco del conflicto armado. 

Como expresó la coordinadora de la línea de investigación de despojo de tierras y desplazamiento forzado de la CEV, Ivonne Rodríguez, “para nosotros la legitimidad del informe final que se va a presentar en 2021 está relacionada directamente con el esclarecimiento. Y para llegar allí necesitamos, más que la cantidad, la calidad de las voces que vamos a entrevistar en los territorios”.

Finalmente, los comisionados de la verdad nos dejan un mensaje acerca de la importancia que tiene para su tarea, el abordar los conflictos sobre la tierra en el país.

Escuche aquí la exposición completa de Rodrigo Uprimny durante el encuentro entre jueces y magistrados de restitución y la CEV, llevado a cabo el pasado mes de agosto en Paipa, Boyacá:

(1) Fundador de Dejusticia y experto constitucionalista colombiano.

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