Decretos y mandatos ancestrales para proteger la Sierra Nevada

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Foto: Archivo, cortesía Viviana Haman

Ha transcurrido casi medio siglo desde que se dio el primer paso en materia jurídica para abrir el camino hacia una protección integral de la Línea Negra en la Sierra Nevada de Santa Marta (SNSM). Si bien su existencia se remonta a los mismos orígenes de la cosmogonía de los cuatro pueblos indígenas habitantes de la Sierra, solamente hasta la expedición de la Resolución 002 del 4 de enero de 1973 se incluyó en la jurisprudencia colombiana un primer reconocimiento oficial de este territorio.

Con el fin de aportar nuevas miradas a la actual discusión que existe en el país acerca de la protección integral que deberían tener este tipo de lugares en el territorio nacional, como por ejemplo la Sierra Nevada de Santa Marta, entrevistamos acerca del tema al experto colombiano Guillermo Padilla, doctor en Estudios Latinoamericanos con especialización en Antropología jurídica:

TTCP: ¿Qué es y cómo se ha protegido a la Línea Negra en materia jurídica?

G.P.: El Estado colombiano ha venido entendiendo, poco a poco, la importancia, más allá del extractivismo, de un lugar con las características de la Sierra Nevada de Santa Marta (SNSM). La revista Science publicó los resultados de un estudio del Centro de Ecología más importante de Francia, el CEFE, donde se estudiaron 173.000 áreas protegidas en el mundo para luego cruzar los hábitats de las 21.500 especies en peligro de extinción, lo que los llevó a concluir que la SNSM es el lugar con la mayor concentración de mamíferos, aves, peces y anfibios amenazados en la Tierra. Los cuatro pueblos de la Sierra Nevada lo han tenido claro desde tiempos remotos, para ellos este es el corazón del mundo y el mandato que estos han recibido de los primeros padres es protegerla para beneficio de Colombia y la humanidad. El decreto 002 de 1973 y la sentencia 837 de 1995 expresan este reconocimiento y la importancia que para el frágil ecosistema de la Sierra tiene la perpetuidad de las culturas que se definen a sí mismas como los hermanos mayores con la obligación de hacer lo posible para evitar su deterioro.

TTCP: ¿Qué importancia tiene en este proceso el decreto 1500 de 2018?

G.P.: El decreto 1500 de 2018 es el resultado de la demanda de los cuatro pueblos al Gobierno por ampliar y aclarar el compromiso del Estado en la protección de la Sierra. La elaboración de este decreto permitió a los cuatro pueblos acordar de consenso desde las diferentes culturas, la identificación de los lugares sagrados que constituyen el límite simbólico de la Línea Negra, ampliando los lugares sagrados de 57 que estaban identificados en el decreto 002/73 a 348 que identifica el decreto 1500 de 2018. Este decreto crea también un espacio de coordinación donde los cuatro pueblos comparten responsabilidades con cuatro ministerios, las tres corporaciones de desarrollo, parques nacionales y delegados de los tres departamentos que están presentes en la SNSM, donde se deberán acordar los procedimientos para las iniciativas que afecten de una u otra forma la parte de la Sierra que está dentro de la jurisdicción de la Línea Negra. Hay que decir que este decreto se encuentra sin ningún avance, pues ni siquiera el mapa que el IGAC debe hacer de la jurisdicción de la Línea Negra se ha hecho, como tampoco se ha creado el espacio de coordinación.

TTCP: ¿Qué amenazas enfrenta actualmente la Línea Negra?

G.P.: Fundamentalmente a la SNSM hay que protegerla del extractivismo que con cerca de 400 títulos mineros, 163 otorgados sin consulta previa con los pueblos nativos y 323 solicitudes en curso, constituye la amenaza que más preocupa a quienes tenemos a la Sierra como un referente de diversidad biológica y cultural que, por su  importancia ambiental y belleza, debe ser preservada como patrimonio de las generaciones actuales y las por venir. También hay que protegerla de la ignorancia de quienes desconocen la importancia de un santuario de vida y diversidad ecológica y cultural, tan bella como frágil, y creen que su importancia radica en los minerales que se pueden extraer o del dinero que se le puede sacar con grandes inversiones en turismo o infraestructura.

TTCP: ¿Cómo han participado los pueblos de la Sierra Nevada de Santa Marta en todo este proceso?

G.P.: Los pueblos indígenas se han convertido en guardianes de la diversidad y protectores de la SNSM, aludiendo al mandato de origen, que ellos llaman Ley de Origen, que es un mandato dejado a todo lo que existe por los primeros padres y madres, y el cual establece un orden que debe ser observado y cumplido por todo lo que vive. “Nunca un frailejón crece en tierras bajas, nunca un cactus se da en el páramo, nunca una ave carroñera ataca un ser vivo” y como lo dicen los mamos, “no es porque lo diga el indígena, es que la naturaleza tiene su propia ley, que fue dejada en su momento en la creación del mundo, para que cada uno tenga su articulación con el mundo, no puede alterarse esto, el mamo es la persona que consulta esta ley para su reproducción en el mundo, para que la vida continúe su curso. Incluso las figuras en las piedras nos indican su orientación para entender lo que existe en el subsuelo y en los astros que nos señalan cómo debe hacerse en el mundo para que haya vida en este planeta”(1).

Esta actitud de los cuatro pueblos de sentir que su razón de ser está determinada por la protección y el cuidado que se debe dar a un lugar con tanta importancia, un ecosistema esencial, frente al deterioro de la naturaleza y el cambio climático, es un ejemplo que todos en este planeta deberíamos seguir. La salud de la naturaleza, la conservación de las aguas limpias y protegidas contra la contaminación, la conservación de la flora y fauna, es una tarea de todos los habitantes de este hermoso y dolorido planeta.

TTCP: ¿Qué ejemplo se le puede dar al país de lograr la protección definitiva de este territorio?

G.P.: El precedente más importante de lo que los cuatro pueblos han logrado es haber conseguido permear al Estado, en particular el poder ejecutivo (de donde sale el decreto 1500) y el judicial, por el cúmulo de sentencias donde se reconoce la importancia de la asociación cultura/protección ecológica y ambiental, como un componente que dinamiza e implementa nuestra constitución política en sus aspectos ecológicos y culturales. Eso es importante porque en este reconocimiento, por lo menos a nivel teórico, se evidencia cómo la insistencia de los pueblos sobre la importancia de sus aportes culturales, le dan vida a la Constitución y fortalecen el Estado Social de Derecho, como se define al nuestro en la carta política.

(1) Fragmento tomado del Documento Madre de la Línea Negra -jaba séshizha-
 de los cuatro pueblos indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta. Diciembre 9 de 2015.

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